La Casona de los Güelitos es mucho más que una posada: es una casa con alma que lleva en pie desde 1609. Restaurada con mimo y respeto por su historia, comenzó su vida como posada en 2004, manteniendo desde entonces el mismo espíritu acogedor con el que abre sus puertas a cada viajero.

Entre muros de piedra y detalles que conservan la esencia del pasado, hemos creado un lugar pensado para detener el tiempo. Un rincón tranquilo donde descansar, respirar y volver a lo esencial.

Estamos a solo 2 kilómetros del centro de Santillana del Mar y muy cerca de las Cuevas de Altamira, en un entorno que invita a la calma y a disfrutar sin prisas de la belleza de Cantabria.

Nos gusta recibir a cada huésped como si llegara a casa: con cercanía, cuidado en los detalles y la ilusión de que su estancia sea de esas que se recuerdan con una sonrisa y ganas de volver.